domingo, 6 de julio de 2008

I Pagliacci y las ciencias del espíritu

Husserl remarca -por supuesto, junto con tanta gente, desde Platón y Aristóteles hasta Heidegger, pasando por Giambattista Vico- que hay que diferenciar entre las ciencias formales y las ciencias humanas: las cosas concretas no se dan sólo a partir de estructuras relacionales vacías.
Algún día llegaré a hacer el análisis de todo eso desde el mito de Theuth del Fedro; pero hasta entonces, al menos quiero dejar esto, que da una idea: "Si può?, si può?", el prólogo de I Pagliacci. Me alegraría mucho que mis alumnos de sociales lleguen a entender que, por su carrera, delante tendrán siempre seres humanos.

PRÓLOGO

(Tonio, vestido como el Tadeo
de la Comedia del Arte,
aparece a través del telón)

TONIO
¿Se puede? ¿Se puede?
Señoras, señores, discúlpenme
si me presento a mí mismo.
Soy el Prólogo.
En escena, otra vez,
las antiguas máscaras
introduce el autor, en parte,
queriendo restaurar la vieja usanza,
y a ustedes me envía, de nuevo.
Pero, no para decirles, como antes:
"¡Las lágrimas que derramamos
son falsas!
¡De los sufrimientos
de nuestros mártires no se alarmen!"
No, no.
El autor, al contrario,
ha intentado aprehender
un trozo natural de la vida.
Su máxima es que el artista
es un hombre y, es para él, como tal,
para quien debe escribir.
Por ello se inspira en la realidad.
Un nido de recuerdos,
en el fondo de su alma,
un día decidió cantar, y,
con lágrimas verdaderas los escribió
y, suspiros y sollozos
le marcaban el compás.

Así, verán amar,
tal como se aman los seres humanos,
verán del odio los tristes frutos.
De dolor, espasmos,
¡gritos de rabia oirán, y cínicas risas!
Y, ustedes, más que nuestros
pobres gabanes de histriones,
nuestras almas consideren,
pues somos hombres y mujeres
de carne y hueso,
y de este huérfano mundo,
como ustedes, respiramos igual aire!
El concepto les he dicho;
ahora, escuchen
cómo se desenvuelve.

(gritando hacia la escena)

¡Vamos! ¡Comenzad!


Traducido por:
Rafael Torregrosa Sánchez 1999

Aparece en
http://www.terra.es/personal/ealmagro/payasos/acto1.htm



1 comentario:

Kike dijo...

Seres humanos, sí... Il pagliacci tiene aquello, un juego dramático de pasiones tal cual, y el eterno tema de quien ríe por fuera y sufre por dentro en un aria que parte el alma (por lo menos la mía, cada vez que la oigo bien cantada).

No olvidar nunca que tratamos con seres humanos, buen programa. No es excusa, tampoco, para la indulgencia; es excusa para el trato humano... auténticamente humano.