ENTRE ESCRIBIR o no escribir -se esté inspirado o no- y publicarlo o no, las notas de vida siempre tienen algo de terapéutico. A mí, al menos, me resulta gratificante poder llevar el registro de lo que va pasando: bitácora de vida, que le dicen algunos. Pero a diferencia de otros, yo no soy tan sencillo.
El problema -para mí lo es- viene a la hora de ver el estilo ¡Maldito sea a veces el perfeccionismo! Como estilo se puede contar tanto la forma en que se dicen y presentan los temas, como el formato final, la apariencia, que se le da al texto. Curiosa la forma en que se tienen que equilibrar esas dos cosas.
Luego, lo realmente difícil es estar en la situación de inspiración correcta, un buen tema. Encontrar algo que realmente te guste es difícil aunque te la pases con diferentes personas conversando horas. Es eso de que debes esperar el momento correcto. Luego, que llegue la inspiración para escribirlo bien... Muy difícil.
En fin, mañana es un nuevo día. Buenas noches.
(fin de la prueba...)
