miércoles, 23 de julio de 2008

Otra vez, la burra al trigo...

Otro día; y ya que puedo usar este espacio gratuito -y por tanto es con derecho absoluto mío por puesta de mano-, déjenme quejarme un poco.

Ya tenía, no la vida comprada, pero al menos la esperanza de que ya había acabado, al menos por un tiempo. Esa dulce idea de que no hay ya algo de que encargarse, que uno puede ya dejarse ir, abandonarse. Pero no.

Estoy en mi cuarta semana de surmenage y lo único que tengo es otra semana más de esto. Pero al menos son sólo dos días más.

Sin alparazolam son las 10:21 pm (es lo que dice mi reloj) y escucho Portishead: curioso como Roads puede ser una canción tan buena siendo tan triste.

(en fin... seguiré un rato más, unos días mas)

domingo, 6 de julio de 2008

I Pagliacci y las ciencias del espíritu

Husserl remarca -por supuesto, junto con tanta gente, desde Platón y Aristóteles hasta Heidegger, pasando por Giambattista Vico- que hay que diferenciar entre las ciencias formales y las ciencias humanas: las cosas concretas no se dan sólo a partir de estructuras relacionales vacías.
Algún día llegaré a hacer el análisis de todo eso desde el mito de Theuth del Fedro; pero hasta entonces, al menos quiero dejar esto, que da una idea: "Si può?, si può?", el prólogo de I Pagliacci. Me alegraría mucho que mis alumnos de sociales lleguen a entender que, por su carrera, delante tendrán siempre seres humanos.

PRÓLOGO

(Tonio, vestido como el Tadeo
de la Comedia del Arte,
aparece a través del telón)

TONIO
¿Se puede? ¿Se puede?
Señoras, señores, discúlpenme
si me presento a mí mismo.
Soy el Prólogo.
En escena, otra vez,
las antiguas máscaras
introduce el autor, en parte,
queriendo restaurar la vieja usanza,
y a ustedes me envía, de nuevo.
Pero, no para decirles, como antes:
"¡Las lágrimas que derramamos
son falsas!
¡De los sufrimientos
de nuestros mártires no se alarmen!"
No, no.
El autor, al contrario,
ha intentado aprehender
un trozo natural de la vida.
Su máxima es que el artista
es un hombre y, es para él, como tal,
para quien debe escribir.
Por ello se inspira en la realidad.
Un nido de recuerdos,
en el fondo de su alma,
un día decidió cantar, y,
con lágrimas verdaderas los escribió
y, suspiros y sollozos
le marcaban el compás.

Así, verán amar,
tal como se aman los seres humanos,
verán del odio los tristes frutos.
De dolor, espasmos,
¡gritos de rabia oirán, y cínicas risas!
Y, ustedes, más que nuestros
pobres gabanes de histriones,
nuestras almas consideren,
pues somos hombres y mujeres
de carne y hueso,
y de este huérfano mundo,
como ustedes, respiramos igual aire!
El concepto les he dicho;
ahora, escuchen
cómo se desenvuelve.

(gritando hacia la escena)

¡Vamos! ¡Comenzad!


Traducido por:
Rafael Torregrosa Sánchez 1999

Aparece en
http://www.terra.es/personal/ealmagro/payasos/acto1.htm



sábado, 5 de julio de 2008

Ut dicebamus... aliquo die

SIGLOS DESPUÉS de la última entrada -primera- estoy otra vez delante de la máquina... en vez de hacer algo de verdadero provecho.

Ciertamente no es que no tenga nada que hacer: al menos un par de resúmenes, dos ensayos finales, el proyecto de tesis y un larguísimo etcétera. El gran problema -que todo aquel que haya pasado por una universidad debe conocer- es que estoy en una de esas serendipitys, fruto entre otras cosas del surmenage de fin de ciclo y de un etcetera todavía mas largo que el anterior -en realidad una sola cosa, ¡pero qué cosa!- Es curioso cómo justo en los momentos en que uno tiene más necesidad de hacer las cosas bien y con orden por tener muchas cosas en espera, son esas cosas las que hacen imposible incluso intentar hacer algo.

Terriblemente lo único que tengo que escribir por ahora, otra vez, es la razón de por qué no escribo nada.... y además, en una entrada corta. Disculpen.

-fin de la segunda prueba (maldita sea)-

*Espero que venga algo mejor en estos días. Se viene fin de ciclo XD

domingo, 9 de marzo de 2008

Version 0.0
(pero qué hacemos, papá...?)

"ser o no ser, ¡He ahí el dilema!"
(sir William Shakespeare, o todo el mundo creo que así es la cita)

ENTRE ESCRIBIR o no escribir -se esté inspirado o no- y publicarlo o no, las notas de vida siempre tienen algo de terapéutico. A mí, al menos, me resulta gratificante poder llevar el registro de lo que va pasando: bitácora de vida, que le dicen algunos. Pero a diferencia de otros, yo no soy tan sencillo.

El problema -para mí lo es- viene a la hora de ver el estilo ¡Maldito sea a veces el perfeccionismo! Como estilo se puede contar tanto la forma en que se dicen y presentan los temas, como el formato final, la apariencia, que se le da al texto. Curiosa la forma en que se tienen que equilibrar esas dos cosas.

Luego, lo realmente difícil es estar en la situación de inspiración correcta, un buen tema. Encontrar algo que realmente te guste es difícil aunque te la pases con diferentes personas conversando horas. Es eso de que debes esperar el momento correcto. Luego, que llegue la inspiración para escribirlo bien... Muy difícil.

En fin, mañana es un nuevo día. Buenas noches.

(fin de la prueba...)